Café con Sabor Sionistala Imagen Descargada del sitio Ynet.co.il

Buena parte de la cultura judía se transmite hace miles de años en la mesa. Los gustos que han pasado de generación en generación y se han modificado, o nutrido de nuevos sabores, como consecuencia de la situación diaspórica de los judíos. Y como la lógica indica hoy podemos hablar de la existencia del Sabor Sionista.

Décadas atrás el imaginario sionista miraba los kibutzim, con el paso de los años, la ayuda del KKL y la tecnología, los sabores que se unían a Israel eran los de los frutos mezclados con gustos clásicos del Oriente Medio. Para quienes mamamos el sionismo entremezclado con la globalización, el abanico de sabores sionistas incluye el falafel y también los chocolates. Tanto esos surtidos como «los chocolates de la vaquita», eran un regalo de valor incalculable, por partes de quienes habían visitado Tierra Santa y visto el sueño sionista concretado.

Aquellos chocolates con gusto delicioso, con gusto a 2000 años de añoranza dejada atrás por la dulzura del cacao, eran de la marca ELITE. Dentro de los sabores que en nuestro imaginario están unidos a Israel está el llamado, «café turco» o café armenio, también denominado «café negro».

Personalmente la primer experiencia que recuerdo con él, es de hace muchos años en la ciudad de Tzfat, en un hotel en el que había para servirse libremente. Lo llamativo es que era una versión soluble. Lo preparé, su aroma era exquisito pero al tomarlo me quedó lleno de sedimentos, como que no logré que se disuelva.
Años después, en Sde Boker, un amigo definió que ese paseo necesitaba de un café shajor. Tomó de su automóvil una anafe, una jarra metálica, unas tasitas y unos granos molidos. Recuerdo que estando a unos metros de David Ben-Gurion decidimos tomar el café, mirar el paisaje y no hablar sobre el fundador del Estado. El sabor no lo recuerdo, pero sin dudas, era un café «sionista».

Café Turco como Israelí:
Viviendo en Israel y consumiendo el café shajor, las experiencias y las anécdotas se multiplican. Siempre con la humildad necesaria para escuchar a otro experimentado israelí en su corrección de como debo prepararlo. En algún momento haré un video sobre esto.
La principal empresa que nos vende el café, es Elite. La misma es una compañía fruto de la fusión de otras empresas, con una historia interesante que no deja de ser un recorrido por la historia sionista y el Estado de Israel. Ellos acaban de escribir un nuevo capitulo en la historia del Sabor Sionista.
Hoy me preparé un café turkí, siguiendo las indicaciones (novedosas) que me dieron hace 3 días. Aun lo estaba bebiendo y veo una noticia que indica que la compañía Elite cambió sus envoltorios (ver nota). Ya no vende café turco, sino Sabor Sionista.